Amealco, cuyo nombre proviene
del náhuatl Ameyalco que significa “lugar de manantial"
Es una localidad situada al sur del estado de Querétaro. Su fundación data de 1538, atribuida a los conquistadores indígenas Fernando de Tapia (Conín) y Nicolás de San Luis Montañez. Su fundación data de 1538, atribuida a los conquistadores indígenas Fernando de Tapia (Conín) y Nicolás de San Luis Montañez. El 8 de abril de 1941 obtuvo la categoría de municipio, consolidándose como una tierra de gran riqueza cultural.
Localización
El municipio de Amealco se localiza al sur del estado de Querétaro, limitando al norte con San Juan del Río y Huimilpan, al sur con el estado de Michoacán, y al este con el Estado de México. Cuenta con una extensión territorial de 682 km², que representan el 5.8 % del territorio estatal. Su cabecera municipal se ubica a 2,605 metros sobre el nivel del mar, mientras que su punto más alto, el Cerro del Gallo, alcanza los 2,950 metros, rodeado de paisajes boscosos que enriquecen su belleza natural.
Fundación y raíces indígenas
La Villa de Santa María de Amealco fue fundada en 1538 por los conquistadores indígenas Fernando de Tapia (Conín) y Nicolás de San Luis Montañez, descendiente de los antiguos reyes de Tula y Xilotepec. Sin embargo, mucho antes de la llegada española, este territorio ya era habitado por comunidades otomíes, que encontraron en sus bosques de coníferas, encinos y madroños el espacio ideal para establecerse.La Villa de Santa María de Amealco fue fundada en 1538 por los conquistadores indígenas Fernando de Tapia (Conín) y Nicolás de San Luis Montañez, descendiente de los antiguos reyes de Tula y Xilotepec. Sin embargo, mucho antes de la llegada española, este territorio ya era habitado por comunidades otomíes, que encontraron en sus bosques de coníferas, encinos y madroños el espacio ideal para establecerse.
El legado otomí permanece vivo hasta la actualidad: su lengua, sus bordados, sus muñecas de trapo y su cosmovisión forman parte de la identidad de Amealco. Como testimonio de su pasado prehispánico, se conservan vestigios arqueológicos en El Cuisillo, en San Ildefonso Tultepec, donde aún pueden observarse restos de antiguos montículos y construcciones.
Participación en la historia nacional
Amealco ha sido escenario de episodios importantes para México. Durante la Guerra de Independencia, caudillos locales como Policarpo Cañas, Hilario Pérez y Victoriano Reséndiz se levantaron en armas contra las fuerzas realistas. En la Revolución Mexicana, el municipio fue testigo de enfrentamientos entre villistas, carrancistas y zapatistas, cuyas batallas marcaron profundamente a la población local. En 1937, la cabecera municipal vivió también episodios de violencia derivados de los movimientos rebeldes de la época, que incluso llevaron al incendio parcial del archivo histórico, dejando una huella imborrable en la memoria del pueblo.
Crecimiento y consolidación
El primer asentamiento formal se estableció en el Pozo de Bosdá, para después extenderse hacia calles como la Calle Real, construida por colonos europeos hacia 1820. Con el paso del tiempo, Amealco creció alrededor de su plaza principal, edificando templos, casonas de adobe y teja roja, y conformando la traza urbana que aún conserva gran parte de su esencia histórica. Finalmente, el 8 de abril de 1941, Amealco adquirió oficialmente la categoría de municipio, consolidándose como un territorio orgulloso de su herencia indígena y de su papel en la historia nacional.
Amealco hoy
Hoy, Amealco es reconocido como Pueblo Mágico, un lugar donde la naturaleza, la historia y la cultura otomí se entrelazan. Sus bosques, sus fiestas, su gastronomía, y sobre todo sus artesanías —entre ellas la famosa Muñeca Artesanal Lele, Patrimonio Cultural de Querétaro— convierten al municipio en un destino único, que resguarda con orgullo su pasado y comparte con calidez sus tradiciones.



